lunes, diciembre 27, 2004

Nunca la olvidaré,

así de especial era ella. Eso le prometí y se lo cumplo, aunque las rectas de nuestros destinos describan ángulos cada vez más obtusos y divergentes de aquel lejano punto de intersección. Sus fotos las conservo todas, guardadas entre mis libros. Son un buen separador de páginas.

1 Comments:

Anonymous Anónimo said...

excelente!!! concreto y explicito. ojala todos pudieramos saber exactamente lo q sentimos al perder a alguien.

11:52 a.m.  

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